miércoles, 13 de septiembre de 2017

En aquellas épocas


Hace poco menos de un año dejé mi trabajo.
Uno en el que tuve grandes momentos, donde crecí y aprendí, y donde también me frustre y lo odie.
Finalmente, lo más sano era irme, antes de quemarme ahí.
Y es que después de estar varios años siendo parte de un monstruo empresarial, pasas a ser lo inevitable, un número más en su estadística de producción y ventas.
Creo que mi problema fue que lo tome personal y aunque lo intente .. jamás pude poner en practica la famosa frase .. No es nada personal, son sólo negocios.

Y de esas épocas, alguna vez sentada en una cafetería anoté esto en una servilleta:

Yo trabajo en el Centro de Lima
Yo trabajo hace un año en el centro de Lima.
Camino siempre apurada y muy abrigada.
Voy en zapatillas combinadas con mi sastre.
Uso un morral cruzado en lugar de una cartera coqueta.
Cruzo pistas con un gran grupo de gente, gente que siempre camina apurada.
Tomo dos buses y hago largas colas para subir a ellos, buses azules que avanzan entre edificios de pequeñas calles.

Hace un año trabajo en el centro de Lima, que como toda gran ciudad es caótica y siempre está apurada.


viernes, 1 de septiembre de 2017

Condiciones de una niña

De lo que estoy convencida es que una debe estar segura, al cien por ciento, cuando quiere ser madre. Porque lo que viene con la maternidad es una serie de cambios, en el cuerpo y la mente.
Y es algo que todos sabemos que va a pasar!
¿Cómo pretenden que esa pequeña personita que esta ahí mirándote desde su cuna, sea algo fácil de cuidar?
Esa personita esta aprendiendo todo y los padres tenemos que estar ahí, esa fue la decisión que tomamos. Y el proceso es agotador y desgastante, personalmente creo que la privación del sueño es lo más complicado de entre todos los cambios.
Y ésto puede ser algo muy difícil pero nunca imposible, después de todo, lo que nos pasa en esta vida son cosas que podemos soportar, de una forma u otra.
Mi hija nació cuando yo tenía 20 años, deje los estudios por dos años y tuve la suerte de quedarme en la casa de mis padres.
¿Lo difícil? Lograr que mis padres entiendan que ella es MI hija y que las reglas son las mías. Ver como las rompían y hacían lo que querían con mi hija mientras yo estaba en clases, eso fue lo complicado.
¿Qué hice? Enseñarle a mi hija de tres años que la mamá soy yo, las reglas que debe seguir son las mías. Esta forma me funciono mejor que hacer que mis padres lo entiendan.
¿Me resultó? No a la perfección pero me sirvió el tiempo necesario.
¿Fue fácil? Seguro que no pero no fue terrible. Sin embargo, fue duro y estresante en algunos puntos.
Después de siete años de ser madre soltera, me costó y hasta fue difícil,el aprender que alguien más podía ayudarme en la crianza de ella. Y me costó unos tres años más aprender a que ésta sea de a dos.Ahora sé que fue una de las mejores decisiones en mi vida.
Hoy mi hija camina hacia los dieciséis años, tiene una corona eterna, corona que mis padres pusieron sobre su cabeza y que aún me cuesta hacer que se la quite cada día.
De lo que estoy segura, fue posible pasar por tantas cosas y no matarme en el proceso .. aún no lo hago y no pretendo hacerlo.
Lo que sé, dieciséis años después, es que ser madre es una decisión, una de las grandes que podemos tomar. Y aunque no estaba lista cuando me pasó, de una forma u otra aprendí a respirar y continuar, porque la vida siguió su rumbo y yo aprendía a bailar en ésta de la mano de ella.











Amigas de colegio

  Puede que mi época del colegio no haya sido tan insuperable como alguna vez la pensé. Pero de alguna forma la recuerdo alucinante y muchas...