miércoles, 6 de octubre de 2021

Amigas de colegio

 

Puede que mi época del colegio no haya sido tan insuperable como alguna vez la pensé. Pero de alguna forma la recuerdo alucinante y muchas veces siento que la viví dos veces. 

La segunda vez fue cuando mi hija cursaba sus últimos años, y no por haber sido de la clase de madres que anda metida en las actividades colegiales, al contrario, yo creo que fui de las madres que cumplían con lo básico y esencial en cuanto a eventos del colegio y paramos de contar.

Yo creo que siento que lo viví por segunda vez, por el simple hecho de que ella lo estaba pasando, por las cosas que contaba y las actividades de fin de año.
Obviamente el quinto año de ella, fue el que más recuerdos me trajo, por todas las experiencias que se viven y de los que formé parte de alguna forma. 
Todo es más intenso porque, como mamá, todo está bajo el nombre de “última vez”. La última vez de las olimpiadas, “el último primer día de clases” y así cada cosa.

Entonces, siempre es especial para mí pensar en mi último año del colegio, el desorden de mis últimos días ahí, los últimos recreos con mis amigas, las conversaciones sobre qué vamos a hacer con nuestras vidas y las promesas de seguir siendo las mismas, siempre juntas, siempre unidas.

Y aunque la vida ha puesto a cada una en un distinto lugar y la distancia y los tiempos no siempre coinciden para los zoom o para los encuentros post pandemia, aún se mantiene ese círculo social al que llamamos, las amigas de la vida.




domingo, 20 de junio de 2021

Tiny Dancer

La música para mi es distinta que para ti.

A mi me impacta por el momento en que suena, por la situación que está en el fondo.

Es esa situación que acompaña a la canción, eso la hace grandiosa para mi y la graba

en mi memoria para siempre. Me hace escucharla hasta el cansancio.

Me emociona tanto, que en cada repetición puedo quedarme sin aire y hasta llorar

de la emoción, y así es como va creando un momento en mi.

Yo soy el fondo en la canción y tú eres la canción sonando en mi cabeza.







domingo, 27 de enero de 2019

¿Así se siente?


¿Así es lo que se siente que una época termine?
¿Esto les pasa a todas?
Once años después, mi hija acabó el colegio y parece que toda la situación me abruma más a mí que a ella misma.
Que todo esto de pensar que el tiempo pasó, es más fuerte en mí que en ella.
Y es que acaso ¿a todas nos pasa? ¿o únicamente a las mamás que sólo tenemos un hijo?
Es decir, no hay más hijos a quienes seguirles el hilo escolar.
Es sólo ella acabando una década, una era en nuestras vidas.
¿Será que es por eso que te deja tanto que pensar?
Siento que este momento, esté específico momento, es muy veloz, hay tantas cosas que hacer. El vestido, el de la fiesta, el de la graduación, los últimos días, EL último día, la graduación, las fotos, los zapatos, el maquillaje, los aretes. Todo eso pasa y gira en torno a sus últimos días de clases, a los últimos días que están acabando con once años de una rutina, de un espacio de vida, de una forma de verla.
De pronto estás melancólica y un poco alterada y en muchas ocasiones con ganas de un trago.
Nunca pensé, ¿dónde están esos once años? ¡Pasaron veloces!
Nunca lo diré, porque en mi caso, estos once años fueron buenos, lentos y, sobre todo, los viví, junto a ella.
Lo que fue rápido, fue el final, yo simplemente quería saborearlo, quería contemplarlo lentamente, porque creo que cerrar una etapa de once años, lo merece.
Pero a veces la vida no es así, y lo que hice fue contemplarlo mientras todo lo demás iba a mil por hora.
Al final me di cuenta de que incluso eso, es parte de la experiencia; correr hacia el final.
Y cuando todo pasa, mientras la embarcas en el taxi, con el vestido que le quedó precioso y que tomó un mes confeccionar, con el peinado que odió y amó. Mientras la ves irse, te das cuenta de que ya pasó y que esto era lo último que teníamos que hacer.
Entonces te da tanta nostalgia, y solo te giras, abrazas a ese grandioso hombre que te sostuvo en todo este camino, y caminas y caminas porque ahora es momento de iniciar una segunda parte de la vida de ella.
Once años después, claro que es un gran momento, y claro que es sorprendente verlo pasar mientras intentas contenerlo.
Por que han pasado once años, ¿y en qué pienso? En la última vez que la vi voltearse en la escalera del colegio para decirme adiós, porque una de esas veces yo pensé, va a llegar el día en que ella ya no necesite más esto, y ese momento llegó y pasó y cambió.
Y once años después, es momento de verla ir tras algo más, una nueva meta en su vida, una nueva rutina.
Y entonces, estaré nuevamente aquí escribiendo cómo inició y terminó esa era. Por lo pronto, me quedo con ésta, y el recuerdo de que este momento fue…espectacularmente bueno.






viernes, 7 de septiembre de 2018

Dear God




Dear God!
Es así como pienso que debo empezar una oración.
Hace muy poco aprendí a orar, hace años que sabía rezar, pero es poco el tiempo que llevo orando.
Es un camino nuevo, revitalizante y reconfortante, pero debo admitir, que muchas veces siento que aun no aprendo nada.
Lo que sé, es que me ayudó en todo este momento, y que ahora sé que nunca me dejará; que me sostiene siempre, y que puedo contar con él para todo, porque él es más grande que cualquier cosa.
Y sobre todo, que me cuida porque me ama y es a quien debo agradecer por todo: por la vida, por las fuerzas, por las lecciones y por saber que ahora está presente en mí y que hace todo más llevadero.
Siempre quise vivir en un campo de flores, con pajaritos volando y sin temores, de una forma u otra lo hice alguna vez y luego lo perdí.
Ahora sé que lo puedo tener de nuevo, sólo debo confiar siempre en él y poner de mi parte, y entonces todo estará bien.  Él se encarga de todo.
Así que me di cuenta de que, de una forma u otra, desde el principio te tuve en mi vida, tal cual ahora. Sólo que ahora sé claramente que siempre fuiste tú el que me dejó pintar margaritas en mi cuaderno de notas.




viernes, 16 de febrero de 2018

Back to my roots

Entonces .... 21 años después
Te miras y sabes que muchas cosas cambiaron, muchas cosas.
Muchos de los gustos cambian, la vida cambia, las decisiones, las opciones, incluso las respuestas.
A veces he sentido que me perdí en la ruta y que luego he regresado, siento que mejoré en muchos aspectos y que dejé otros.
Será que para mejorar uno tiene que dejar cosas, esas cosas que fueron buenas a los 16 años?
Las cosas que me hacían sentir bien, si .. yo sé .. tenían un fondo malo, pero fueron buenas al final de cuentas .. y que cosa no fue buena a los 16 años?
En los últimos tiempos he sentido que estoy regresando a mi YO original, que después de cambiar muchas cosas para lograr resolver temas, para sanar recuerdos, para ser una mejor versión de mi, la vida me estuviese diciendo: Ya pasaste todo, es seguro volver.
¿Tiene sentido? Pero eso siento, que es el momento de unir dos partes de mi vida, la que veía sólo el lado Coca Cola de vida y la tiene su nube de lluvia personal caminando conmigo en verano.
Al final .. lo que siento es que es momento de volver, porque en algún momento de mi vida me perdí, pero creo que fue necesario porque tenía tanto que aprender que creo que la única forma era cerrar esas puertas.
Porque lo que hice, fue pensar fuera de la caja y cuando tuve que conocer y entender que las cosas pueden funcionar de una forma tan distinta a las que conocí toda mi vida, tuve que cerrar puertas.
Ahora sé que puedo abrirlas de nuevo, para bailar con la música que siempre baile, porque al final de cuentas, en esta vida para mi todo es música.
Esa música que de alguna forma llegaba a mi y me hacía bailar o cantar a mil, y yo siempre fui capaz de juntar todo en un solo playlist.
Es momento de volver.



miércoles, 24 de enero de 2018

Un diario


Ha pasado poco más de un año desde que dejé mi trabajo y me quedé en casa.
Maravillada con la idea de ser ama de casa, mis horarios, mi juego.
Aprendí a cocinar ! y aunque a muchas no le emocione esa idea, para mi fue genial. Vengo de una familia donde mi abuela y mi madre tenían una gran sazón y soy feliz de saber que también la tengo.
Al inicio era verano, como ahora, así que me despertaba tarde todos los días y el resto del día iba tarde también.
Después, mi hija regreso a clases, al inicio igual me levantaba tarde pero de ahí empece con el despertador de nuevo.
Durante estos meses, trabaje como free lance para una antigua jefa mía. El trabajo me tomo más tiempo del que debió, básicamente porque estaba aprendiendo a manejar mis tiempos.
Necesitaba poner un orden a mis días, así que empece a levantarme a preparar el desayuno a mi hija y esposo, y poco a poco a formar el día.
Después del café, había que salir a hacer las compras, después el almuerzo y así.
El asunto es que para la tarde, ya no hay mucho que hacer... es inevitable para mi extrañar, después de un tiempo, el tener responsabilidades fuera de la casa.
Y aunque la rutina de la casa me gusta, como los días de lavado .. me encanta sacar la ropa de la secadora, separarla, doblarla y guardarla... hay tiempos en blanco que necesito llenar.
Es aquí el punto de este ingreso ... que puedo hacer?? se trata de que este tiempo no sea algo que me agobie, se trata que sea algo bueno, mientras espero que me llamen de los lugares donde envío mi CV.
Entonces, cómo hacer esto y no morir en el intento?
Lo que se me ocurre por ahora es tratar con repostería, tratar con yoga por las tardes, leer más, salir a leer mientras tomo un café, pintar mi mándala, aprender a cocinar nuevas cosas, escribir algo todos los días, necesito más ideas para resolver esto,
Reconozco que tengo días que me deprimo, sobre todo cuando llega la tarde, y me pregunto si le pasa a todas las que decidieron quedarse en casa?
Sé que puede sonar engreído, el estar aquí diciendo que no sé que hacer con el tiempo libre, pero es cierto, la rutina de un ama de casa (sin casa, en mi caso), me corrijo, la rutina de estar en casa puede ser agotador para la mente.
Ahora puedo ver que mi deseo de ser ama de casa, estaba atada a la idea de mi hija pequeña, cuando me necesitaba de otra forma y el día me quedaba corto.
Y aunque adoro a mi esposo porque me dio este chance de cumplir uno de mis sueños, ahora sé que necesito volver al ruedo laboral para no volvernos locos.
Pero, como decía lineas arriba, mientras eso llega, necesito que mi tiempo aquí ahora, sea satisfactorio y no sólo una suma de cosas que completan el día.
Así que necesito ordenar eso, mi mente lo quiere, necesito poner las ideas en marcha.
Y para ello, necesitaba de alguna forma, ponerlo en papel.



miércoles, 13 de septiembre de 2017

En aquellas épocas


Hace poco menos de un año dejé mi trabajo.
Uno en el que tuve grandes momentos, donde crecí y aprendí, y donde también me frustre y lo odie.
Finalmente, lo más sano era irme, antes de quemarme ahí.
Y es que después de estar varios años siendo parte de un monstruo empresarial, pasas a ser lo inevitable, un número más en su estadística de producción y ventas.
Creo que mi problema fue que lo tome personal y aunque lo intente .. jamás pude poner en practica la famosa frase .. No es nada personal, son sólo negocios.

Y de esas épocas, alguna vez sentada en una cafetería anoté esto en una servilleta:

Yo trabajo en el Centro de Lima
Yo trabajo hace un año en el centro de Lima.
Camino siempre apurada y muy abrigada.
Voy en zapatillas combinadas con mi sastre.
Uso un morral cruzado en lugar de una cartera coqueta.
Cruzo pistas con un gran grupo de gente, gente que siempre camina apurada.
Tomo dos buses y hago largas colas para subir a ellos, buses azules que avanzan entre edificios de pequeñas calles.

Hace un año trabajo en el centro de Lima, que como toda gran ciudad es caótica y siempre está apurada.


Amigas de colegio

  Puede que mi época del colegio no haya sido tan insuperable como alguna vez la pensé. Pero de alguna forma la recuerdo alucinante y muchas...