¿Así es lo que se siente que una
época termine?
¿Esto les pasa a todas?
Once años después, mi hija acabó el
colegio y parece que toda la situación me abruma más a mí que a ella misma.
Que todo esto de pensar que el
tiempo pasó, es más fuerte en mí que en ella.
Y es que acaso ¿a todas nos pasa? ¿o
únicamente a las mamás que sólo tenemos un hijo?
Es decir, no hay más hijos a
quienes seguirles el hilo escolar.
Es sólo ella acabando una década,
una era en nuestras vidas.
¿Será que es por eso que te deja
tanto que pensar?
Siento que este momento, esté
específico momento, es muy veloz, hay tantas cosas que hacer. El vestido, el de
la fiesta, el de la graduación, los últimos días, EL último día, la graduación,
las fotos, los zapatos, el maquillaje, los aretes. Todo eso pasa y gira en
torno a sus últimos días de clases, a los últimos días que están acabando con
once años de una rutina, de un espacio de vida, de una forma de verla.
De pronto estás melancólica y un
poco alterada y en muchas ocasiones con ganas de un trago.
Nunca pensé, ¿dónde están esos once
años? ¡Pasaron veloces!
Nunca lo diré, porque en mi caso,
estos once años fueron buenos, lentos y, sobre todo, los viví, junto a ella.
Lo que fue rápido, fue el final, yo
simplemente quería saborearlo, quería contemplarlo lentamente, porque creo que
cerrar una etapa de once años, lo merece.
Pero a veces la vida no es así, y
lo que hice fue contemplarlo mientras todo lo demás iba a mil por hora.
Al final me di cuenta de que
incluso eso, es parte de la experiencia; correr hacia el final.
Y cuando todo pasa, mientras la
embarcas en el taxi, con el vestido que le quedó precioso y que tomó un mes
confeccionar, con el peinado que odió y amó. Mientras la ves irse, te das
cuenta de que ya pasó y que esto era lo último que teníamos que hacer.
Entonces te da tanta nostalgia, y
solo te giras, abrazas a ese grandioso hombre que te sostuvo en todo este
camino, y caminas y caminas porque ahora es momento de iniciar una segunda
parte de la vida de ella.
Once años después, claro que es un
gran momento, y claro que es sorprendente verlo pasar mientras intentas contenerlo.
Por que han pasado once años, ¿y en
qué pienso? En la última vez que la vi voltearse en la escalera del colegio
para decirme adiós, porque una de esas veces yo pensé, va a llegar el día en
que ella ya no necesite más esto, y ese momento llegó y pasó y cambió.
Y once años después, es momento de verla
ir tras algo más, una nueva meta en su vida, una nueva rutina.
Y entonces, estaré nuevamente aquí
escribiendo cómo inició y terminó esa era. Por lo pronto, me quedo con ésta, y
el recuerdo de que este momento fue…espectacularmente bueno.
