viernes, 7 de septiembre de 2018

Dear God




Dear God!
Es así como pienso que debo empezar una oración.
Hace muy poco aprendí a orar, hace años que sabía rezar, pero es poco el tiempo que llevo orando.
Es un camino nuevo, revitalizante y reconfortante, pero debo admitir, que muchas veces siento que aun no aprendo nada.
Lo que sé, es que me ayudó en todo este momento, y que ahora sé que nunca me dejará; que me sostiene siempre, y que puedo contar con él para todo, porque él es más grande que cualquier cosa.
Y sobre todo, que me cuida porque me ama y es a quien debo agradecer por todo: por la vida, por las fuerzas, por las lecciones y por saber que ahora está presente en mí y que hace todo más llevadero.
Siempre quise vivir en un campo de flores, con pajaritos volando y sin temores, de una forma u otra lo hice alguna vez y luego lo perdí.
Ahora sé que lo puedo tener de nuevo, sólo debo confiar siempre en él y poner de mi parte, y entonces todo estará bien.  Él se encarga de todo.
Así que me di cuenta de que, de una forma u otra, desde el principio te tuve en mi vida, tal cual ahora. Sólo que ahora sé claramente que siempre fuiste tú el que me dejó pintar margaritas en mi cuaderno de notas.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Amigas de colegio

  Puede que mi época del colegio no haya sido tan insuperable como alguna vez la pensé. Pero de alguna forma la recuerdo alucinante y muchas...